2,5% del país es “blanco fácil” para las inundaciones

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  • Según el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), 24 departamentos albergan suelos susceptibles a padecer por este fenómeno natural.
  • Áreas de las cuencas media y baja de los principales afluentes, al igual que las localizadas en el paisaje de planicie, la región Caribe y los valles interandinos de los ríos Cauca, Magdalena, Sinú, San Jorge y Bogotá, serían las más afectadas en la actual temporada de lluvias.

IGAC,  junio 5/2016.– Por su ubicación geográfica y su geología, Colombia es un país propenso y susceptible a los desastres naturales. Así lo demuestran los derrumbes, inundaciones y desbordamientos de los ríos en época de lluvias, y el constante miedo y pánico a los temblores, terremotos y erupciones volcánicas.

Las cifras ratifican aún más este panorama con olor a desastre. Según el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, de las 114 millones de hectáreas con las que cuenta el país, el 24,4% presenta algún tipo de susceptibilidad o amenaza (ver recuadro 1); es decir que 27,8 millones de hectáreas tienen suelos característicos para presentar fenómenos de remoción en masa, inundaciones o actividad sísmica y volcánica.

Dentro de este paquete, el 2,5% corresponde a suelos susceptibles a las inundaciones, los cuales abarcan un total de 2,9 millones de hectáreas. Según Juan Antonio Nieto Escalante, Director General del IGAC, estos terrenos deben estar bajo la lupa de las autoridades encargadas de la prevención del riesgo, ya que debido a la temporada de lluvias y las altas probabilidades de que se presente el Fenómeno de la Niña a finales del segundo semestre en el país, “los hace aún más susceptibles a presentar trágicas inundaciones, lo que conlleva a pérdidas materiales, económicas y de vidas humanas”.

“Los suelos susceptibles a inundación están ubicados en las cuencas media y baja de los principales afluentes del país, especialmente en áreas localizadas en el paisaje de planicie, la región Caribe y los valles interandinos de los ríos Cauca, Magdalena, Sinú, San Jorge, Bogotá, entre otros. Además de ser vulnerables a padecer de desbordamientos, también se pueden desencadenar derrumbes y remociones en masa, como la tragedia presentada hace un año en el municipio de Salgar, que le arrebató la vida a 78 personas”, apuntó Nieto Escalante.

El IGAC indicó que 24 departamentos del territorio deben prender las alarmas por contar con este tipo de suelos inundables en algunos de sus territorios: Antioquia, Atlántico, Arauca, Bolívar, Boyacá, Caldas, Caquetá, Casanare, Cauca, Cesar, Chocó, Córdoba, Cundinamarca, Huila, Magdalena, Meta, Nariño, Norte de Santander, Quindío, Santander, Sucre, Tolima, Valle del Cauca y Vichada.

“Además de ser vulnerables a las inundaciones, algunas zonas cercanas a los cuerpos de agua cuentan con otro atenuante: son terrenos donde se ha asentado la población más vulnerable, lo que aumenta el riesgo al desastre. Estos terrenos no son aptos para el uso habitacional, razón por cual las autoridades deben prender las alarmas y advertir a las personas que allí habitan sobre las consecuencias que podrían padecer en la actual temporada de lluvias”, dijo Juan Antonio Nieto Escalante, Director General del IGAC.

Según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, a la fecha se han registrado 391 eventos en el país relacionados con el invierno: 156 inundaciones, 107 deslizamientos, 92 vendavales, 22 crecientes súbitas, 4 tormentas eléctricas, 5 avalanchas, 3 avenidas torrenciales y 2 granizadas; el saldo de personas fallecidas es de 21.

Caribe, la más afectada

Según el mapa de susceptibilidad y amenazas de Colombia elaborado por el IGAC e IDEAM, la zona más vulnerable a las inundaciones es la Caribe, en especial por donde pasa el río Magdalena.

De los 7 departamentos que la conforman, solo La Guajira no tiene suelos que se puedan inundar. Es decir que Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, Magdalena y Sucre, deben estar bajo el lente del país.

En Córdoba, las zonas más vulnerables son las ubicadas en toda la vertiente oriental del departamento, además de las inmediaciones de los ríos Sinú (en el norte), San Jorge y Verde, la represa de Urrá y la ciénaga Ayapel.

Bolívar tiene suelos inundables en todo el paso del río Magdalena, el Brazo de Morales y el Brazo de Mompós y en las zonas de influencia de los ríos Cauca y Cimitarra y la quebrada Santo Domingo; en el norte hay terrenos aledaños a la ciudad de Cartagena y al Canal del Dique.

Todo el paso del río Magdalena por el departamento que lleva su nombre es una zona crítica (especialmente en el sur), además de terrenos cercanos a los ríos Aracataca, Fundación y Ariguaní, el Brazo de Mompós y la zona norte en inmediaciones de la Ciénaga de Santa Marta.

Las suelos inundables en Cesar están en el paso de los ríos Magdalena (toda su vertiente occidental), Cesar, Guatapurí, Fernambuco (en el norte), Ariguarí, la quebrada La Mula y Lebrija (en el sur) y la ciénaga de Zapatosa.

El sur del departamento del Atlántico alberga esta clase de suelos, al igual que sus límites con Bolívar, el paso de los ríos Magdalena y sitios cercanos a la Ensenada Galerazamba.

La zona centro y sur de Sucre tiende a inundarse, debido al paso del río San Jorge y la presencia de las ciénagas Cispataca, La Garita, San Marcos y Los Palitos.

Vulnerabilidad Andina

De los 10 departamentos que conforman la región Andina, solo Risaralda se salva de contar con suelos bajo amenaza de inundación.

Antioquia en uno de los más críticos. Alberga este tipo de terrenos en todo el paso del río Magdalena en su límite oriental, en zonas aledañas al río Nechí en el nororiente, en inmediaciones de los ríos San Juan (en el norte), Cauca, Porce, Murrí, Penderisco, San Juan, Medellín, Ité, Amparradó, Mulatos, Tamar y Cimitarra; y en terrenos cercanos al embalse El Peñol.

Toda la cuenca del río Bogotá en Cundinamarca es susceptible a las inundaciones. Igualmente terrenos cercanos a los ríos Negro en la parte noroccidental, Magdalena, Humea, Guavio y Guacavía, toda la frontera suroriental con el Meta y las inmediaciones de la laguna de Fúquene.

La zona occidental del departamento de Santander que limita con el río Magdalena alberga suelos inundables, al igual que zonas de los ríos Ermitaño, Carare, San Juan, Suárez, Opón, Sogamoso y Lebrija.

Boyacá tiende a la inundación en los alrededores de Tunja, en el paso de los ríos Magdalena, Suárez, Negro y Ermitaño, en la frontera con la Laguna de Fúquene, y en algunas zonas de frontera del nororiente por los ríos Margua y Bojabá.

La zona fronteriza con Venezuela en inmediaciones de los ríos Táchira, Margua, Zulia, Pamplonita, Sardinata, Río de Oro, Catatumbo y Tarra, conforman las áreas de amenaza en Norte de Santander.

Las zonas vulnerables en Huila son las aledañas al embalse de Betania y a los ríos Magdalena (sur del departamento), Páez y La Plata; en Tolima algunos terrenos por donde pasan los ríos Magdalena, Tetuán, Saldaña, Cucuana, Coello y Cunday; en Caldas la zona nororiental que limita con Cundinamarca; y en Quindío las inmediaciones de los ríos Barragán y La Vieja.

El Pacífico inundable

Los cuatro departamentos que albergan las aguas del océano Pacífico cuentan con suelos que tienden a inundarse.

En Cauca, estos terrenos predominan en el paso del río Cauca (frontera noroccidental con Valle del Cauca) y en su nacimiento, y en inmediaciones de los ríos Desbaratado, Palo, Negro, Micay (al noroccidente) y Timbio.

Valle del Cauca alberga estos suelos en todo su paso del río Cauca, en terrenos cercanos al río Calima en la zona norte, Buenaventura, los ríos Garrapatas (nororiente) y Barragán, y la frontera con el departamento del Cauca por el río Desbaratado.

La zona sur de Nariño es la más vulnerable, en sitios como Pasto, la laguna de La Cocha y en las zonas próximas a los ríos Pun, Patía y Churuyaco.

Chocó cuenta con terrenos inundables en su parte sur, cerca de la frontera con Valle del Cauca, y los valles de los ríos San Juan, Sipi y Atrato.

Orinoquia y Amazonia

En Meta, este panorama se da en la zona noroccidental del departamento, por el paso de los ríos Upía, Humea, Guacavía, Guatiquía, Metica, Ariari, Guayabero, Losada y Guape; y en Caquetá en pocos sitios de la zona norte, en límites con Huila.

En Arauca, se pueden inundar los valles de los ríos Cravo Norte y Lipa y el Caño Negro. Casanare cuenta con suelos susceptibles a inundación en las inmediaciones de los ríos Upía y Túa en el suroccidente, y algunas zonas de los ríos Cusiana, Guachiría, Ariporo y Meta.

A pesar de que la Amazonia cuenta con grandes ríos, sus suelos no son tan vulnerables a padecer de inundaciones. Caquetá alberga algunos puntos en los valles de los ríos Pato, Caguán y Yarí.

Recuadro 1 – zonas con susceptibilidad o amenaza en Colombia

Tipo de amenaza Categoría Área (hectáreas) % área nacional
Suelos susceptibles a inundación Inundación 2.961.188 2,59%
Remoción en masa Alta / muy alta 21.373.121 18,72%
Sísmica Alta 2.230.714 1,95%
Volcánica Alta 95.206 0,08%
Ascenso del nivel del mar Inundación 1.233.941 1,08%
Total 27.894.170 24,42%