Catatumbo, una región prácticamente “vetada” para el ganado

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Tan solo el 3% de esta zona del departamento de Norte de Santander cuenta con suelos aptos para la actividad pecuaria. La vocación forestal es la que más predomina.

Con la firma del Acuerdo de Paz entre el Gobierno Nacional y la guerrilla de las FARC, la cual se materializará el próximo 26 de septiembre en la ciudad de Cartagena, el país empezará a vivir una transformación en el uso que se le debe dar a sus tierras.

La zona del Catatumbo, conformada por más de 1,1 millones de hectáreas y 11 municipios del departamento de Norte de Santander, será uno de los territorios que más vivirá en “carne propia” este histórico cambio, ya que empezará a dejar atrás su estigmatización por los cultivos ilícitos y la presencia de varios grupos armados al margen de la ley, para darle paso a un profundo ordenamiento productivo y sostenible.

Juan Antonio Nieto Escalante, Director General del IGAC, quien junto con la Asociación de Municipios y la Universidad Francisco de Paula Santander Ocaña  anunció la puesta en marcha del proyecto “Catatumbo: región de oportunidades y desarrollo territorial”, informó que el primer paso para el “cambio extremo” de la región será tener claro las principales actividades que se pueden desarrollar en sus suelos.

“Según nuestros estudios generales, el 70% del Catatumbo cuenta con una vocación forestal, una potencialidad que a la luz de hoy está totalmente desaprovechada. Las autoridades deben ir mucho más allá de los cultivos y el ganado, y ver en la explotación forestal sostenible una oportunidad importante para el desarrollo de la región”.

El IGAC indica que el 18% del Catatumbo es apto para el desarrollo agrícola y el 8% para el desarrollo agroforestal, mientras que la ganadería tan sólo puede ser implementada en el 3%.

“La ganadería está prácticamente vetada en la zona. Esto se debe a que la mayoría de los 11 municipios del Catatumbo cuentan con terrenos montañosos, que no son aptos para el constante pisoteo del ganado”, indicó Nieto Escalante.

En resumidas cuentas, solo el 28% del Catatumbo norte santandereano debe ser priorizado para la productividad (que incluye las actividades agrícolas, agroforestales y ganaderas). Entre tanto, el 72% cuenta con un potencial para el uso forestal o de conservación del suelo.

“Esto no quiere decir que más del 70% del Catatumbo sea intocable. Se pueden implementar ciertos usos que tiendan a la sostenibilidad de los recursos naturales, como el pago por cuidar los servicios ambientales o el aprovechamiento mesurado de las coberturas boscosas, que no tienen relación con la tala”, apuntó el Director del IGAC.

Él proyecto “Catatumbo: región de oportunidades y desarrollo territorial”, que iniciará en 2017, incluye un estudio en los suelos más productivos de la región (aproximadamente 88 mil hectáreas), el apoyo a los esquemas de ordenamiento territorial y el diseño e implementación de un Sistema de Información Geográfica (SIG).

“La información sobre los suelos más productivos va mucho más allá de conocer la clase de cultivo más apta para la región. También es básica para el ordenamiento ambiental, productivo y de las cuencas hidrográficas, para la adecuación de tierras y para la Política Nacional de Gestión del Riesgo”, puntualizó el directivo.