Estudio de suelos en zonas productivas del Tolima ayudaría a mitigar estragos de fenómenos naturales

Comision-Guatemala (2)

La Gobernación del Tolima y el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) se encuentran en “negociaciones” para suscribir un convenio para evaluar 500 mil hectáreas de zonas planas y productivas en el departamento del Tolima.

IGAC, septiembre 11/2015.- La fuerte ola de calor por la que atraviesa el país ya ha consumido miles de hectáreas de bosques, pastos y cobertura vegetal de varios departamentos colombianos.

Tolima no ha sido ajeno a este fenómeno natural.  Ninguno de los 47 municipios tolimenses se ha salvado de padecer “en carne viva” de esta sequía y cerca de 13 mil hectáreas han sido consumidas por los incendios forestales.

Según el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, este “caluroso” panorama se ha visto intensificado por las malas prácticas agrícolas que se adelantan en los suelos del departamento pijao.  El estudio de conflictos de uso del suelo indica que el 54 por ciento del territorio tolimense cuenta con suelos sobreutilizados o subutilizados, es decir afectados por la mano del hombre.

Como un salvavidas para afrontar los futuros desastres naturales derivados del calentamiento global y al mismo tiempo ordenar el departamento, el IGAC y la Gobernación del Tolima se encuentran en negociaciones para poder suscribir un convenio que tendría como fin realizar estudios de suelos semidetallados a escala 1:25.000 en 500.000 hectáreas planas y productivas.

Este estudio de suelos abarcaría zonas productivas en partes planes y algunas cafeteras del Triángulo del Tolima, que está conformado por los municipios de Coyaima, Natagaima y Purificación; el costo de esta evaluación sería de aproximadamente 5.500 millones de pesos y se realizaría en 14 meses a partir de 2016.

Las 500 mil hectáreas a estudiar estarían conformadas por 300 mil en zonas planas y 200 mil en terrenos con una mayor pendiente dedicadas en su mayoría a los cultivos de café.

“Este estudio semidetallado permitirá conocer la verdadera vocación del suelo, es decir si son aptas para el desarrollo agropecuario o si son zonas que por su potencial ambiental deben ser conservadas. Respetando la verdadera vocación del suelo las autoridades podrían tomar medidas para mitigar los efectos del cambio climático, tanto sequía como épocas de lluvia”, manifestó Germán Darío Álvarez, Subdirector Nacional de Agrología del IGAC, en una reunión realizada en la ciudad de Ibagué con el Gobernador del Tolima Luis Carlos Delgado.

Por su parte, Juan Antonio Nieto Escalante, Director General del IGAC, recordó que el 28 por ciento de todo el país padece sufre en “carne viva” los duros estragos de los fenómenos climáticos en el país por el uso inadecuado que sus habitantes le han dado a sus suelos.

“Estas zonas han sufrido un continuo proceso de deterioro y deforestación, lo que puede representar futuras tragedias en épocas de sequía y lluvia. Por las malas prácticas agropecuarias y la falta de un esquema de planeación en las dinámicas del uso del suelo, estos suelos ya no pueden retener el agua suficiente para enfrentar un fuerte verano, lo que representa que los ríos bajen su caudal y se vean afectadas de manera directa la biodiversidad colombiana”, puntualizó Nieto Escalante.

A nivel nacional, Tolima es el noveno departamento con el peor uso de sus suelos; el 45 por ciento padece de sobreutilización y el 9 por ciento por subutilización.