IGAC tiene en la mira mejorar la base catastral de cinco municipios del Atlántico

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De concretarse alianzas con la Gobernación y la Secretaría de Planeación del departamento, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) pondría en marcha proyectos de actualización catastral o conservación dinámica en Juan de Acosta, Palmar de Varela, Puerto Colombia, Soledad y Tubará.

De los 23 municipios que conforman el departamento del Atlántico, tan solo 8 han actualizado el catastro de sus zonas urbanas en los últimos cinco años.

En las áreas rurales el panorama es un poco más alentador, pero lejos de lo ideal, ya que 14 territorios se han sumado a este ejercicio catastral, clave para conocer la realidad física, aumentar las finanzas y realizar obras en pro del beneficio de la comunidad.

Ante esto, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi le propuso a la Gobernación del Atlántico y a la Secretaría de Planeación, poner en marcha proyectos de actualización catastral o conservación dinámica en cinco municipios del departamento.

Se trata de Juan de Acosta, Palmar de Varela, Puerto Colombia, Soledad y Tubará, los cuales en su mayoría están sumergidos en la desactualización catastral.

En una reunión llevada a cabo en Barranquilla, el Director Territorial del IGAC en Atlántico Nelson Barros Ching, le planteó al asesor de la Gobernación Damián García y al Subdirector de Planeación Jesús Pérez, suscribir convenios interadministrativos con la entidad, y así mejorar la base catastral de estos cinco municipios.

“Si logramos suscribir estas las alianzas, los municipios incrementarían su valor catastral y generarían más recursos para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Además, se contará con una información mucho más actualizada, mientras que sus propietarios tendrán insumos catastrales más confiables”, dijo Barros Ching.

El Director Territorial aseguró que con la actualización y conservación catastral, los municipios aumentarán su base gravable, lo que generaría mayores ingresos, recursos que podrían ser destinados para el desarrollo económico, social y ambiental.

“La información catastral va mucho más allá del fortalecimiento de las finanzas municipales. También es un insumo fundamental para la estratificación socioeconómica, los planes de ordenamiento territorial, el saneamiento y formalización de la propiedad rural, la restitución de tierras y el fortalecimiento del mercado de tierras”.

La actualización es un proceso para renovar los datos de la formación catastral, la cual se basa en la revisión de los elementos físicos y jurídicos, y las variaciones económicas de las disparidades originadas por cambios físicos, de uso o productividad, de obras públicas o condiciones locales del mercado inmobiliario.

“Incluye actividades como deslinde de perímetros y levantamientos topográficos; reconocimiento predial; estudio de zonas homogéneas físicas y geoeconómicas; digitalización de la cartografía catastral; y liquidación de los avalúos para cada predio”, apuntó Barros Ching.

Por su parte, la conservación consiste en la visita de predios que hayan sufrido variaciones de uso, construcción y valorización, lo que permite actualizar el censo catastral.

“A través de un reconocimiento predial, se identifican aquellos predios con construcciones nuevas o con ampliaciones, al igual que urbanizaciones o barrios que no hacen parte del inventario catastral. También se evalúan aquellos con cambio de uso o actividad económica”, puntualizó el funcionario.

Estado actual de los 5 municipios

De los 5 municipios donde se pretende poner en marcha estos proyectos, el más crítico es Juan de Acosta, el cual cuenta con una desactualización urbana de 18 años (su parte rural fue actualizada en 2015).

Debido a esto, este territorio, que alberga 7.489 predios, solo incrementó su avalúo en un 1,7% entre 2016 y 2017, llegando así a $682 mil millones.

Palmar de Varela, con 6.607 predios, no actualiza sus zonas urbanas y rurales desde hace 10 años. Entre ambas vigencias, el aumento de su avalúo fue de apenas el 2,9% (alcanzando un total de $81 mil millones).

Con $299 mil millones, Tubará (con 7.431 predios) registró una mejora en su avalúo del 3,5%. Sin embargo, la desactualización es de 9 años en las zonas urbanas y 7 en las rurales.

A pesar de tener un incremento del 8,9% en su avalúo (su nuevo valor es de $1,8 billones), Puerto Colombia, con 16.110 predios, cuenta con 7 años de desactualización urbana y rural.

El único del ramillete que está actualizado es Soledad, ejercicio que se realizó en 2014. El valor catastral del municipio es de $6,07 billones, con un total de 121.870 predios.