IGAC llegó a los calurosos y arroceros valles de los ríos Zulia y Pamplonita

Valle del zulia
  • Expertos de la entidad evaluarán 45 mil hectáreas de esta zona del departamento de Norte de Santander, que abarca el Distrito de Riego del Zulia, y parte de la zona rural de los municipios de Cúcuta, Zulia y Puerto Santander; los trabajos de campo irán hasta el 28 de agosto.
  • Según Juan Antonio Nieto Escalante, director general del IGAC, es la primera vez que en Norte de Santander se realiza un estudio de suelos semidetallado a escala 1:25.000, lo cual le servirá a las autoridades para “conocer el estado de las áreas más productivas e identificar sus limitantes para aplicarles prácticas de manejo adecuadas para su conservación”.

 

IGAC, agosto 6/2015.– Mientras que Quindío es popular por sus cafetales, Boyacá por los cultivos de papa y cebolla y el Valle del Cauca por su caña de azúcar, el departamento de Norte de Santander huele a arroz, mezclado con el aroma de las palmas de aceite y del ganado bovino.
Para la muestra un botón: 45 mil hectáreas conformadas por tierras de los municipios de Cúcuta, Zulia y Puerto Santander cuentan con 16 mil hectáreas de solo arrozales, 1.500 con palma de aceite y 12 mil con vacas, las cuales ante el imponente y picante sol, permanecen a la sombra de los árboles después del medio día.
Según los agricultores de este sector, los cuales por cabeza tienen mínimo un área de 8 hectáreas para cultivar, los arrozales están en la zona desde hace más de 50 años, con lo cual no solo han logrado sobrevivir sino conformar un mercado que día a día crece más.
Sin embargo, este uso excesivo de arrozales, ganado y palmas podría tener en “jaque” a la calidad de los suelos de este sector nortesantandereano, por lo cual desde esta semana el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) evaluará detalladamente estas 45 mil hectáreas para elaborar un estudio de suelos semidetallado a escala 1:25.000, que permitirá ordenar productivamente a este territorio como insumo técnico para la toma decisiones en el desarrollo productivo de esta región.
La zona bajo el lente del IGAC alberga a los valles de los ríos Zulia y Pamplonita y a uno de los mejores Distritos de Riego del país (el del Zulia); además, por su cercanía con Venezuela, también decora sus paisajes con pimpinas repletas de gasolina del vecino país y con inmensos camiones con carbón que llevan hasta Maracaibo.
El trabajo en campo del IGAC irá hasta el 28 de agosto, tiempo en el cual 8 edafólogos realizarán aproximadamente 500 muestreos (cajuelas – huecos de 50 centímetros x 50 cms) para establecer la clase de suelo, su vocación y la capacidad productiva, es decir si son terrenos aptos para la agricultura, ganadería, usos forestales o simplemente deben ser conservados por su potencial ambiental.
Para este arduo y sudoroso trabajo, el IGAC dividió la zona de estudio en cinco polígonos distribuidos de la siguiente manera: 1, 2, 3 en Cúcuta, el 4 en Puerto Santander y el 5 en el Zulia.
Finalizada la etapa de campo el IGAC procesará y evaluará la información. Luego volverá al caluroso terreno para realizar 50 calicatas (huecos de más de 1,20 metros de profundidad) y recolectar muestras que serán analizadas en el Laboratorio Nacional de Suelos de la entidad, lo que permitirá identificar más detalladamente los atributos y limitantes del suelo.
Según Juan Antonio Nieto Escalante, director general del IGAC, este estudio no se traduce en que Norte de Santander perderá su capacidad de producir arroz, sino que se “conocerán otro tipo de cultivos que pueden beneficiar a la comunidad campesina sin la necesidad de afectar los recursos naturales. Además, los agricultores de la región están satisfechos con ver qué otras alternativas de producción les ofrece la tierra”.
Nieto Escalante recalcó que es la primera vez que Norte de Santander contará con un estudio de suelos semidetallado, lo cual abrirá las puertas para analizar otras zonas del departamento y fortalecer el desarrollo de proyectos productivos.
“Estamos en negociaciones con varias entidades departamentales para evaluar más zonas productivas del departamento, con lo cual ordenaremos el territorio en torno a la capacidad productiva y la vocación de uso los suelos. Además del estudio semidetallado realizaremos un modelo sobre la capacidad productiva de las tierras ubicadas en el Distrito de Riego del Zulia, con miras a que mejoren su producción sin afectar los recursos naturales”.
En las primeras inspecciones e investigaciones en campo realizadas entre el IGAC y Asozulia, se conoció que el caudal del río Zulia tiene un promedio de 30 metros cúbicos, cuando debería ser superior a los de 70 metros cúbicos.
“En la última década este cuerpo de agua ha perdido considerablemente su capacidad de carga, lo cual podría estar ligado al uso excesivo en los cultivos de arroz, que necesitan demasiado de este líquido vital para sus cosechas. Otro impacto que hemos identificado es la quema de la cobertura vegetal, lo cual perjudica tanto al suelo como a los animales que habitan en él. No es suficiente realizar un inventario de los suelos, sino en conocer realmente para qué pueden servir y qué tipo de actividades no tienen cabida por afectar nuestro medio ambiente”, puntualizó Germán Darío Álvarez, Subdirector de Agrología del IGAC.