IGAC rompe barreras para que todos puedan “ver” la geografía del país

IGAC diversifica sus servicios y rompe barreras

Con el propósito de romper barreras y permitirle a las personas con limitaciones visuales acceder a los conocimientos plasmados en los libros impresos, el IGAC  en alianza con el Instituto Nacional para Ciegos, INCI, trabajan en la adaptación de los mismos. 

En la actualidad la Geografía de Colombia y Geografía para Niños ya están disponibles en la biblioteca del Instituto en la Carrera 30 No 48-51 y  se adelanta el proceso con el texto del libro Suelo para Niños

Bogotá, D.C. Junio 15 de 2017. En una iniciativa del área de Difusión y Mercadeo del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, a través de su Biblioteca, se estableció una alianza con el INCI, que tiene como objetivo adaptar publicaciones que le permitan a la población con discapacidad visual tener acceso a diversos conocimientos y saberes a través de los textos.

Enrique King, Coordinador de la Biblioteca Virtual para Ciegos de Colombia afirma que actualmente el INCI busca espacios que antes no eran accesibles para esta población haciendo énfasis en la particular dificultad para el acercamiento a las bibliotecas y más aún aquellas de entidades del Estado.

“Nos ha parecido muy interesante que la idea no partió de nosotros sino del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, que nos buscó con la intención de diversificar sus servicios, posibilitando que las personas ciegas puedan consultar, leer y recibir la información que tienen quienes pueden ver. Hoy realizamos un trabajo conjunto, aunando esfuerzos para que los materiales que tiene la biblioteca del Instituto sean accesibles para ciegos”.

Inicialmente se hizo una prueba con el libro Geografía de Colombia, King habla de la enriquecedora y positiva experiencia que sirvió como piloto para una actividad que se espera sea permanente.

“Este primer ejercicio fue muy interesante porque el texto es bastante voluminoso, cargado de imágenes, de planos, de tablas, de gráficos por lo que fue un verdadero reto para nosotros hacer un libro accesible para ciegos. La persona ciega puede leer a través del software JAWS, un programa que le describe las imágenes, las tablas, los gráficos, la ventaja en este proceso es que no trabajamos solos, sino que contamos con el apoyo de quienes elaboraron el libro, logrando así optimizar dichas descripciones.

En el proceso de adaptación de los textos participa un grupo interdisciplinario que se encarga de recopilar cada detalle de manera minuciosa para que el libro sea fiel al impreso. Respecto a la metodología, King nos explica:

“Hoy los libros tienden a tener más de un cuerpo, el texto, información a un costado, una fotografía, un pie de página que hacen que uno como lector con visión escoja lo que quiere leer y obvie lo demás. Nosotros tomamos todo el texto y lo ponemos en un solo cuerpo, un documento de Word muy sencillo con todas las imágenes seguidas inmediatamente después del texto en la posición más lógica para la lectura de tal forma que cuando la persona con limitaciones visuales tenga acceso al documento pueda leerlo en orden y sacarle el mayor provecho. Elaboramos un panel de navegación de tal manera que el lector pueda conocer de manera detallada todos los contenidos y elija el tema que más le llame la atención, dé un ‘enter’ y vaya a la sección que prefiera y regrese al panel cuantas veces lo necesite”

Alejandro Pinzón, es el encargado de avalar el trabajo de adaptación de textos. Alejandro carece en su totalidad de visión y nos cuenta en qué consiste su labor y por qué cobran valor actividades como esta.

“Yo reviso que los gráficos estén correctamente etiquetados, que tengan su texto alternativo, que la imagen sea explícita, que las tablas sean accesibles al programa que manejamos, que no solo sepamos que están ahí, sino que además podamos entenderlas, que el texto quede correctamente presentado, que podamos navegar fácilmente por él, que esté por párrafos, por páginas. Lo que resulta más interesante de iniciativas como esta es que los niños ciegos puedan trabajar de forma paralela con los niños que pueden ver, otorgándoles así más autonomía.

En la actualidad se tienen adaptados en su totalidad los libros Geografía de Colombia y Geografía para Niños y se adelanta el proceso con el texto Suelo para Niños.