Municipio de Simití en Bolívar ya cuenta con su propia Unidad Operativa de Catastro

Oficina Simiti02

En esta sede del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) se atenderán los trámites de 35.083 predios de los municipios de Santa Rosa, Morales, Regidor, Arenal, Norosi, San Pablo, Cantagallo, Rioviejo y Simiti.

IGAC, junio 12/2015.- Desde este martes 16 de junio, el Centro Comunitario del municipio de Simití en el departamento de Bolívar, albergará una nueva Unidad Operativa de Catastro del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, la cual tiene como fin agilizar los trámites catastrales de la ciudadanía ante la entidad.

Además de los habitantes de Simití, este nuevo espacio del IGAC beneficiará a otros 8 municipios de Bolívar: Santa Rosa, Morales, Regidor, Arenal, Norosi, San Pablo, Cantagallo y Rioviejo.

Según el IGAC, los 9 municipios que cubrirá la unidad operativa cuentan con 35.083 predios, de los cuales 18.200 están ubicados en las cabeceras municipales, 9.860 en las zonas rurales y 7.023 en diversos corregimientos.

Santa Rosa del Sur con 7.615 predios, San Pablo con 7.219 y Simiti con 6.328, son los municipios con mayor población predial.

Juan Antonio Nieto Escalante, director general del IGAC, informó que en esta unidad operativa se estiman atender 8.114 trámites catastrales que están pendientes en los 9 municipios ya mencionados.

“Esta sede del IGAC, que entregaremos el próximo 26 de junio a la ciudadanía y a las autoridades municipales,  facilitará la actualización catastral urbana y rural de estos municipios. Además, se agilizarán los trámites correspondientes al registro de los bienes inmuebles”, apuntó Nieto Escalante.

Bolívar, el quinto departamento más costoso del país

De acuerdo con las cifras expresadas por Lucia Isabel Cordero, Salgado, Directora Territorial de Bolívar, el avalúo catastral de 2014 calculado por el IGAC, Bolívar tiene un valor de $43.691.397.219.000, lo que lo convierte en el quinto departamento más costoso del país.

Solo es superado por Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca y Cundinamarca, y está por encima de su vecino Atlántico, que cuesta $40.602.991.434.500.

Este departamento costeño, que cuenta con una extensión de 25.889 millones de metros cuadrados, alberga un total de 526.228 predios, y tiene un área construida de 38 millones de metros cuadrados.

Su avalúo urbano es de $36.254.080.708.200, y el rural de $7.437.316.510.800.

Cartagena, su capital, es el municipio con mayor avalúo catastral en todo el departamento, con un total de $37.641.170.578.500.

A la heroica le siguen Turbaco ($856 mil millones), Arjona ($590 mil millones), Magangué ($574 mil millones) y Turbana ($401 mil millones).

Entre tanto, los municipios menos avaluados en Bolívar fueron Hatillo de la Loba ($7,2 mil millones), San Cristóbal ($7,5 mil millones), Altos del Rosario ($9 mil millones), San Martín de Loba ($10 mil millones) y Norosi ($15 mil millones).

Simiti, donde quedará ubicada la nueva unidad operativa del IGAC, tiene un valor de $104 mil millones.

Beneficios de la unidad operativa

∙Contar con una información catastral actualizada, lo que beneficia a la toma de decisiones y el uso de los instrumentos de intervención, expropiación, aseguramiento de derechos de propiedad, titulación, alinderamiento, compra y subsidios.

∙Conocimiento de los límites y condiciones de la propiedad inmueble en beneficio de los propietarios y poseedores, de la comunidad y del Estado.

∙Base para las políticas de ordenamiento y desarrollo territorial, ya que permitirá mejorar los puntos de vista de los planificadores, ordenadores y gestores del territorio.

La información catastral, geográfica, agrológica y cartográfica, apoya un mejor conocimiento del uso de la oferta ambiental.

∙Determinación de las zonificaciones de uso con criterios de sostenibilidad, una fuente fundamental en la prevención y atención de desastres. Los registros catastrales organizados y georreferenciados, así como los avalúos de las propiedades, mejorarán las transparencia de la demanda, oferta y en general de los mercados de tierras y suelos.

∙Determinar la magnitud y dimensión del valor de los menoscabos ocasionados por desastres naturales o fenómenos similares, y calcular la escala de las respuestas de mitigación, de contingencia, de reubicación y reasentamiento de las poblaciones afectadas.