Nadie conoce el territorio colombiano como el IGAC: Nieto Escalante

JUAN ANTONIO NIETO DIRECTOR IGAC

 

  • En los últimos cuatro años, el Director General del Instituto ha liderado importantes proyectos que han logrado posicionar a la entidad como una pieza fundamental para la transformación del campo.

 

  • A través de un arduo trabajo de planeación estratégica y de acciones como modernización institucional, presencia territorial, alianzas nacionales e internacionales y una lucha contra la corrupción, el IGAC está recobrando fuerzas y se ha convertido en una de las fichas claves dentro del rompecabezas del nuevo esquema de gestión de las tierras que se llevará a cabo durante el posconflicto.

Bogotá, D.C. Marzo 14 de 2017. Todo un reto. Eso representó para Juan Antonio Nieto Escalante su nombramiento como Director General del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) por parte del Presidente de la República Juan Manuel Santos  hoy hace cuatro años.

A pesar de haberse desempeñado con éxito, transparencia y eficacia en los innumerables cargos públicos que ha tenido en su vida laboral, Nieto Escalante desconocía a ciencia cierta todos los proyectos, programas y actividades que se concertaban en el IGAC, al cual, como la mayoría de colombianos, veía solo como una entidad netamente catastral.

Por esa razón, rodeado de un equipo de profesionales visionarios y sin miedo de afrontar retos en arenas movedizas, Nieto Escalante empezó a ‘empaparse’ al detalle de todos los temas catastrales, agrológicos, cartográficos, geográficos e investigativos, para luego realizar una ambiciosa planeación estratégica que permitiera sacar a la entidad del olvido y ponerla en la retina del Gobierno Nacional y de todos los colombianos.

Durante su primer año como Director General, Nieto Escalante se enfocó en inyectarle nuevos vientos al IGAC, además de darle un viraje y una reorientación; factores que se han ido logrando a través de una planeación minuciosa, una reorganización interna, el fortalecimiento de los procesos misionales y el talento humano y una política de cero espacio a la corrupción.

“Para hacernos visibles como una entidad fundamental para la toma de decisiones, primero tuvimos que organizar la casa. Luego nos enfocamos en reivindicar y reposicionar a la entidad que por más de 78 años ha sido la autoridad encargada de registrar la geografía. Además, encontramos que todos los insumos y estudios técnicos de nuestros servidores tenían algo en común: representaban una información fundamental para afrontar el tema de la informalidad de la tierra en Colombia”, dijo el Director General.

En sus primeros años como Director, Nieto Escalante Nieto Escalante logró poner en marcha la implementación del Sistema Nacional Catastral (SNC) y Nuevo Número Predial Nacional (NPN), herramientas que unificaron el manejo de la información catastral, integrando la información alfanumérica y gráfica de todos los predios del territorio nacional.

“Además, tomamos el riesgo de liderar el primer estudio en zonas de páramos y humedales del país, el cual, al sol de hoy, se convirtió en el insumo básico para la delimitación de estos ecosistemas estratégicos. Dicho trabajo, que duró aproximadamente tres años, analizó más de 3,8 millones de hectáreas, y le fue entregado al Ministerio de Ambiente y al Instituto Alexander von Humboldt”, enfatizó.

Estos y muchos más logros internos y externos empezaron a generar que el IGAC fuera reconocido nuevamente como una entidad generadora de insumos esenciales, y no solo para el catastro y el tema de suelos, sino para el ordenamiento territorial, la gestión del riesgo y la contribución a la pacificación del territorio.

“En los mismos territorios se empezó a evidenciar que las temáticas del IGAC iban mucho más allá de avalúos y actualizaciones catastrales, elaboración de mapas a diferentes escalas y estudios de coberturas vegetales. Sin embargo, el punto de quiebre más importante en la nueva dinámica del IGAC fue el tema de tierras, que empezó a ser parte de los colombianos con los primeros Acuerdos de Paz”, enfatizó el funcionario.

Nieto Escalante recuerda que con la firma del Acuerdo de Paz y todos los temas del posconflicto, el país empezó a hablar de la Reforma Rural Integral, y de temas como el acceso a la tierra, la actualización del catastro rural, la zonificación ambiental, los estudios para el restablecimiento de las reservas forestales y la seguridad alimentaria.

Al ver este panorama, el Director del IGAC corroboró lo que sabía desde que empezó a conocer la entidad: el Instituto es transversal, y debe ser un ente fundamental y con protagonismo para cambiarle la cara al campo colombiano.

“Le metimos la ficha a modernizar institucionalmente al IGAC, profesionalizando su recurso humano, asegurando su presencia territorial, sus alianzas interinstitucionales y el aumento de su capacidad técnica, tecnológica y operativa y el fortalecimiento del clima laboral; para que así se pueda convertir en una organización moderna, innovadora, flexible y abierta para atender las estrategias de construcción de paz y desarrollo territorial”.

El Director decidió hacerse notar más, pero no en Bogotá, sino en el territorio. “Realizamos una ‘toma’ de varias regiones estratégicas para que los colombianos conocieran la intervención del Instituto dentro de lo contemplado en el Acuerdo de Paz, en especial en el punto 1: la reforma rural agraria. Además, decidimos alinear los estudios de suelos con el tema de la paz”.

En sitios como Vichada, Guaviare, Caquetá y Putumayo, el IGAC no solo habló de la vocación, la capacidad y los limitantes del suelo. “Invitamos a los gremios, campesinos, alcaldes y gobernadores no solo para que conocieran sus suelos, sino para que recapacitaran sobre la importancia que significa dentro del posconflicto hacer uso de los insumos técnicos para generar una producción sostenible. Tanto en los foros de paz como en los lanzamientos y en los eventos de conflictos de uso, nos encargamos de mostrar las potencialidades de desarrollo productivo y ambiental, y del ordenamiento territorial basado en el trabajo IGAC”.

Además de llegar a los territorios, en los últimos años el IGAC participó en la reestructuración de algunos artículos del Plan Nacional de Desarrollo relacionados con el catastro multipropósito y de la delegación de competencias catastrales (que inició con Barranquilla), dos temas que se convirtieron en la nueva forma de administrar la tierra en el país; y fue actor protagonista en la elaboración del CONPES de catastro.

“A pesar de la falta de conocimiento por parte de las mismas entidades del Estado a cerca de nuestro quehacer, creo que poco a poco nos estamos haciendo notar más, mostrando más nuestra acción, aún con las precariedades económicas que tenemos. Pienso que la entidad va a salir fortalecida, ya que sin nuestros insumos y conocimientos, la transformación del país no será posible”, puntualizó.

Los logros más sobresalientes

  • Contribuir con la elaboración de los artículos 104, 105 y 180 del Plan Nacional de Desarrollo, los cuales promueven la implementación del catastro multipropósito y la delegación de competencias diferenciadas para ordenar el territorio y potencializar el desarrollo urbano y rural del país.
  • Selección de los 11 municipios con diferentes variables para realizar el piloto de catastro multipropósito, y así identificar y comprobar diferentes metodologías para ejecutar el barrido predial.
  • Expedición del CONPES del catastro multipropósito, que estableció realizar la estructuración de un marco conceptual y de unos estándares técnicos que serían objeto de prueba a partir de lo cual se iniciaría un proceso nacional de actualización. Estos estándares fueron elaborados por el IGAC.
  • Apoyo al programa de titulación de bienes fiscales adelantado por el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio.
  • Implementación y estabilización del Sistema Nacional Catastral.
  • Reconocimiento al IGAC como el primer país presidente de la Red Interamericana de Catastro y registro de la propiedad.
  • Finalización del primer estudio de suelos y cartografía básica de más de 3,8 millones de hectáreas de páramos y humedales de Colombia, insumo con el cual el Instituto Humboldt, el Fondo de Adaptación y el Ministerio de Ambiente adelantan la limitación y protección de estos ecosistemas estratégicos.
  • Ampliación del convenio con el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación de Guatemala, para realizar los estudios de suelos en los 22 departamentos del país centroamericano.
  • Entrega oficial de los estudios generales de suelo a las autoridades departamentales de Putumayo, Caquetá, Casanare, Guaviare y Vichada.
  • Realización de cuatro foros de conflictos de uso del territorio en las Regiones Caribe, Pacífica Cordillera Central y Zona Centro y Santanderes, eventos que sirvieron para darle una mayor proyección a la entidad y para divulgar ante las diferentes entidades participantes la información que brinda el IGAC con el fin de realizar la planificación y el ordenamiento del territorio.
  • Elaboración del mapa de coberturas de la tierra del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina a una escala 1:5.000, como principal insumo para realizar la planificación y el ordenamiento del territorio.
  • El libro Suelos y Tierras de Colombia, el cual compila toda la información agrológica de la entidad en más de 75 años, y que vio la luz pública en agosto, fue reconocido como el mejor trabajo medioambiental en Colombia por la Fundación Alejandro Ángel Escobar, y como la publicación más importante para el cuidado del suelo en el mundo, por parte de la FAO.
  • El IGAC fue reconocido por la FAO como el organismo que tenía la mayor fortaleza técnica, administrativa, infraestructura y conocimiento. Por esta razón fue escogido para hacer el nodo regional de manejo de información de suelos de América, Centro, Caribe y Sur América.
  • Acciones para resolver conflictos limítrofes entre los departamentos de Antioquia y Chocó, Antioquia y Córdoba, y trabajo de campo para los conflictos Chocó/Antioquia, Meta/Caquetá, Guaviare, Cesar y la Guajira.
  • El CIAF continuó con los programas de formación avanzada en geografía, geomática, teledetección, avalúos y sistemas de información geográfica en asocio con diferentes universidades del país.
  • Generación para 68 municipios de 18 departamentos de insumos de cartografía sobre sequía e inundaciones.
  • Inicio del primer estudio de suelos en el Catatumbo colombiano, el cual servirá para ofrecerlos opciones productivas a los campesinos que dejen los cultivos ilícitos.
  • Apoyo a municipios y Comisiones de Ordenamiento Territorial para la elaboración de sus planes de OT.
  • Interventor del estudio de suelos elaborado por el Convenio Huitaca en la cuenca hidrográfica del río Bogotá. Para esta interventoría, el IGAC fue contratado por la CAR.
  • En cumplimiento de la Ley 1632 del 2013, se incluyó al municipio Armero en el mapa.
  • Participación activa en los planes de salvaguarda de los pueblos indígenas, tanto en el nivel central como en el territorial, con los pueblos como Totoró, Embera y Cofan.
  • Se puso en la cartografía oficial de Colombia la denominada Línea Negra, que se ubica en la Costa Caribe y cobija cuatro pueblos indígenas Kogui, Kankuamo, Arhaucos y Wiwas.