Primer paso para la transformación del campo, será la dotación de tierras productivas a los campesinos: Director IGAC 

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  • 4,4 millones de propietarios rurales cuentan con predios inferiores a las respectivas Unidades Agrícolas Familiares (UAF). Este flagelo afecta principalmente a los departamentos de Boyacá, Nariño, Huila, Putumayo y Cundinamarca.
  • Según Juan Antonio Nieto Escalante, Director General del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), con el Acuerdo de Paz se busca poner fin a esta situación. “En los próximos 10 años, se deberán distribuir de forma gratuita alrededor de 25,7 millones de hectáreas para satisfacer la necesidad de estos campesinos. Este histórico compromiso del Estado colombiano se basará en la vocación y uso del suelo”.

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El Instituto Geográfico Agustín Codazzi será fundamental en la puesta en marcha de la reforma rural integral de Colombia en el posconflicto.

Así lo manifestó Juan Antonio Nieto Escalante, Director General del IGAC, en el diálogo “Mapeando la geografía de la paz de Colombia” realizado hoy en Bogotá, el cual contó con la presencia del Ministro para el Posconflicto Rafael Pardo, y de los servidores públicos.

En el evento, Nieto Escalante que enfatizó que la entidad tendrá un rol clave en seis temas del punto uno del Acuerdo de Paz, los cuales permitirán la construcción de un nuevo territorio en que predomine la equidad, el desarrollo y la justicia distributiva. Acceso a la tierra, catastro multipropósito, zonificación ambiental, manejo de ocupantes, reservas forestales y planes para la seguridad alimentaria, son los principales temas que de una u otra forma, tocan o se refieren a las labores del IGAC”.

En cuanto al acceso a la tierra, el Director del IGAC manifestó que el primer paso para la transformación del campo colombiano, será la dotación de tierras a los campesinos con terrenos en cantidad insuficiente y a aquellos que simplemente no tienen tierra.

forobogota-2De los 5.102.770 propietarios rurales (muchos de ellos campesinos) con los que cuenta Colombia, el 85% tiene tierra en cantidad insuficiente. Es decir que 4,4 millones de campesinos cuentan con predios inferiores a las respectivas Unidades Agrícolas Familiares (UAF) definidas por el INCODER para cada municipio.

“Cada campesino poseedor debería tener como mínimo una UAF. Es decir que en los próximos 10 años, se deberán distribuir en forma gratuita alrededor de 25,7 millones de hectáreas para satisfacer la demanda de estos campesinos. A ello se debe agregar la de los campesinos sin tierra, cuya estimación resulta muy difícil por la carencia de datos sobre la estructura laboral de la población rural”, apuntó Nieto Escalante.

Los departamentos que más padecen por propietarios con menos de la UAF mínima en el país son Boyacá (96%), Nariño (96%), Huila (91%), Putumayo (90%) y Cundinamarca (86%).

La informalidad en la tierra también será otro fuerte frente de trabajo para el IGAC, en especial la formalización de la pequeña y mediana propiedad, la cual garantizará los derechos de los legítimos poseedores y propietarios, para que así puedan acceder a los servicios del Estado y no sean motivo de despojo bajo argucias legales.

De los 3,6 millones de predios rurales que tiene a cargo el IGAC, 771.512 son informales (sin matrícula inmobiliaria o mejoras). Los principales departamentos con predios informales son Vichada (28%), Cauca (19%), Caquetá (16%), Risaralda (15%) y Meta (14%).

“Parte importante de este desafío previsto en el Acuerdo, recae sobre la información de que disponga el IGAC, particularmente en el catastro multipropósito. Esta importante acción del Estado implica que cada año se realicen los trámites para formalizar 77.000 predios a igual número de campesinos, para que en 10 años se construya una nueva realidad rural por este concepto”, enfatizó el Director del IGAC.

A respetar los suelos

Nieto Escalante apuntó que el histórico compromiso del Estado con el campo se basará en la vocación y uso del suelo.

“Colombia necesita implementar dos trascendentales cambios en la ocupación de su territorio: reconvertir parte del área dedicada a ganadería y fomentar nuevas actividades productivas, como las agroforestales, silvopastoriles y la venta de servicios ambientales”.

Actualmente, el país cuenta con 22 millones de hectáreas aptas para la agricultura, pero solo se hace uso en cerca de 5,3 millones. Por su parte, 15,1 millones de hectáreas son adecuadas para el ganado, cuando el uso actual ya supera las 34 millones de hectáreas.

“El acceso a la tierra para los campesinos se logrará fundamentalmente a través del Fondo de Tierras, el cual se nutrirá mediante figuras jurídicas plenamente contempladas en nuestra legislación, tales como la adquisición de tierras, la extinción de dominio, las donaciones y la sustracción de la reserva forestal. Sobre cada una de estas operaciones, el IGAC tendrá una importante y delicada tarea, para darle el sustento técnico a estas acciones”, dijo el funcionario.

El nuevo catastro

El panorama catastral del campo colombiano no es para nada alentador. Según cifras del IGAC, el 63% de los predios rurales del país está desactualizado (710 municipios) y el 7% está aún sin formar (79 municipios).

“Con la puesta en marcha del catastro multipropósito, que derivará innovaciones técnicas, jurídicas y de información, se buscará superar el estado catastral actual, que es totalmente insatisfactorio. Este catastro aporta nuevos elementos al mejor conocimiento del territorio, que serán fundamentales para la planeación económica y social y para los ordenamientos territorial, productivo y ambiental”, acotó Nieto Escalante.

El catastro multipropósito, diseñado por el IGAC y el Departamento Nacional de Planeación, es un instrumento moderno, actualizado, completo y técnico que permitirá conocer la realidad inmueble del país. Su información no sólo servirá para determinar el impuesto predial.

Zonificación ambiental y seguridad alimentaria

El Acuerdo de Paz indica que el Gobierno Nacional desarrollará en un plazo no mayor a 2 años un plan de zonificación ambiental, con el que se busca delimitar la frontera agrícola.

“Elaboramos una frontera provisional, como un aporte a la amplia discusión ciudadana que deberá adelantarse en el país para tomar esta trascendental decisión de limitar de una vez por todas las áreas de producción y de conservación del país. Según este ejercicio, el 77% debe contar con áreas de conservación y protección, mientras que el 23% podría albergar la frontera agrícola”, aseguró Nieto Escalante.

En seguridad alimentaria, el IGAC evidenció que en 15,9 millones de hectáreas, donde están los mejores suelos, se deberán destinar a la producción de alimentos, para garantizar no sólo la nutrición de los propios campesinos, sino abastecer las ciudades y las líneas de exportación a países vecinos.

“Tenemos el gran reto de construir una nación en paz, como fruto de los cambios de orden político y social expresados en el Acuerdo. Este nuevo país que construiremos en los próximos 10 años, se verá reflejado en que los campesinos tengan tierras suficientes, en que haya un uso productivo de los suelos y una frontera agrícola que garantice el futuro ambiental. Ojalá toda esta información y reflexiones sean motivo de meditación frente a la gran decisión que nos espera en las próximas semanas”, puntualizó el Director del IGAC.