Principales retos agrológicos del IGAC en 2017 se concentrarán en Norte de Santander, Boyacá, Cesar y Magdalena

Coconucos

Este año, la entidad tiene proyectado realizar estudios semidetallados en aproximadamente 500 mil hectáreas de estas zonas del país.

Bogotá, D.C.. Febrero 5 de 2017. Aunque actualmente el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) cuenta con información general de suelos en todo el territorio nacional, estos insumos no son suficientes para realizar un ordenamiento productivo y ambiental acorde con la demanda y oferta de los recursos naturales.

Conciente de este panorama, desde 2013 la entidad le ha apostado a la generación de estudios de suelos semidetallados (a una escala 1:25.000), principalmente en áreas con potencial productivo o catalogadas como ecosistemas estratégicos para la sosteniblidad de los recursos naturales del país.

Actualmente, de las más de 114 millones de hectáreas con las que cuenta Colombia, el IGAC ha logrado cubrir 9,4 millones con este tipo de insumos, a través de ambiciosos proyectos como el estudio en zonas de influencia de páramos y humedales (4,1 millones de hectáreas); en 37 cuencas hidrográficas en el Valle del Cauca; en las zonas produtivas de La Virginia en Risaralda; y en los Distritos de Riego del Zulia y de Drenaje en el Valle de Sibundoy (ubicados en Norte de Santander y Putumayo, respectivamente).

Para aumentar el cubrimiento de los semidetallados, en este año el Instituto se concentrará en aproximadamente 500 mil hectáreas distribuidas en cuatro sitios: el Catatumbo nortesantandereano, la cuenca hidrográfica del lago Tota en Boyacá y las áreas productivas de los departamentos de Cesar y Magdalena.

En el Catatumbo, el IGAC realizará el levantamiento semidetallado de suelos en 135 mil hectáreas con potencial productivo. Además, revisará los Planes de Ordenamiento Territorial de 16 municipios de este azotada y estigamitizada zona y pondrá en marcha su propio Sistema de Información Geográfica.

En la cuenca de Tota, que abarca terrenos de los municipios de Aquitania, Sogamoso, Tota y Cuítiva, el IGAC hará un estudio en 11.811 hectáreas, el cual permitirá ampliar el panorama propductivo agrícola de esta región, que genera el 80% de la produción de cebolla de la Nación.

Finalmente, en Cesar y Magdalena la entidad tiene contemplado analizar aproximadamente 350 mil hectáreas netamente productivas, con miras a establecer si es el uso más adecuado para el suelo; si es así, el IGAC determinará el cultivo que representaría mayores ganancias tanto para sus habitantes como para el medio ambiente.

“Para realizar un adecuado ordenamiento territorial, el cual será uno de los principales retos del posconflicto, primero es necesario conocer al mayor detalle posible las características de los suelos y tierras, es decir la verdadera vocación y uso. Por esta razón, enfocamos nuestros esfuerzos en estudiar los terrenos más productivos, información que será la base para que los alcaldes y las demás entidades puedan impulsar el desarrollo agropecuario de una manera acorde con los recursos naturales”, dijo Juan Antonio Nieto Escalante, Director General del IGAC.

Por último, el Director del IGAC aseguró que se encuentra en negociaciones para determinar la capacidad, vocación, potencial de uso y coberturas en 111 mil hectáreas, ubicadas en 37 municipios del departamento de Nariño, “trabajo que esperamos iniciar a mediados de este año”.