Risaralda debe poner sus ojos en la conservación y el desarrollo forestal de sus suelos

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Según el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), el 91% del departamento cuenta con terrenos aptos para el uso agroforestal y para la conservación y protección ambiental. Entre tanto, solo el 6,9% tiene capacidad para la producción agropecuaria.

Debido a que las actividades agrícolas y ganaderas son responsables de gran parte de los ingresos económicos del departamento de Risaralda, las verdaderas actividades que se podrían implementar sin afectar a los recursos naturales han pasado de agache.

Así lo indició el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, al evidenciar que el 91,3% del territorio está conformado por suelos aptos para las actividades agroforestales, forestales o de conservación y protección, como el ecoturismo y el pago por servicios ambientales.

Lamentablemente, en la actualidad este potencial solo se impone en el 35,2% de Risaralda.

La razón de este desperdicio medioambiental es la actividad agropecuaria, la cual ha invadido el 51,1% del departamento, cuando sus suelos con capacidad para este fin solo están presentes en el 6,9%.

Según el IGAC, lo ideal sería que los pocos brotes productivos se concentraran en los municipios de Quinchía, La Virginia, Balboa, Pereira y Santa Rosa de Cabal; pero actualmente todo el territorio cuenta con la presencia de cultivos como café, caña, plátano, yuca, cacao, papa, maíz y frutales, además de ganado bovino.

Este anuncio fue hecho hoy por el IGAC en la conmemoración del Día Mundial del Suelo, fecha que fue celebrada por la entidad en un evento simultaneo en los 21 departamentos con los suelos más afectados por la sobrecarga agropecuaria.

El Director General del IGAC, Juan Antonio Nieto Escalante, enfatizó que Colombia aún no ha dimensionado la urgente necesidad de proteger y hacer un uso adecuado del suelo.

“A pesar de ser un territorio con una gran diversidad de suelos, hemos desaprovechado nuestro potencial agrícola, extralimitado la ganadería y afectado los ecosistemas estratégicos. Esto se debe a que no hacemos un uso de la información, la cual indica detalladamente las zonas aptas para usos agrícolas, pecuarios, forestales y de protección”.

El funcionario puntualizó que en los nuevos aires de paz que ya se respiran en Colombia, la información del IGAC se convierte en un insumo de primera mano para poner en marcha lo contemplado en la reforma rural integral del Acuerdo de Paz, la cual incluye aspectos como el acceso y uso de las tierras improductivas, la formalización de la propiedad, la frontera agrícola y la protección de zonas de reserva.

“Los suelos serán la base fundamental para el nuevo ordenamiento integral del país, y para alcanzar la tan anhelada paz, una razón de más para que empecemos a protegerlos”.

Otros hallazgos

El IGAC reveló que Risaralda es el departamento número 14 del país con mayor porcentaje de su área con conflictos de uso del suelo.

El 48,3% de sus suelos presenta un uso inadecuado: 46,6% por sobreutilización y 1,7% por subutilización. Entre tanto, solo el 38,2% respeta la verdadera vocación y capacidad del suelo.

El territorio solo cuenta con estudios semidetallados en el 2,5% de su área, un factor que impide que su ordenamiento productivo y ambiental se realice de manera acorde a las características de sus suelos.

Recuadro: la inadecuada realidad

  Uso que se le debe dar Uso actual
Tierras arables (uso agropecuario) 6,9% (24.656 hectáreas) 51,1% (181.919 hectáreas)
Tierras no arables (agroforestales) y para conservación y protección 91,3% (324.573 hectáreas) 35,2% (125.487 hectáreas)