Suelos afectados por incendios, débiles para afrontar Fenómeno de la Niña

Foto cortesía: Defensa CivilFoto cortesía: Defensa Civil
  • Según el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), debido a la pérdida de gran parte de la cobertura vegetal por la presencia del fuego, estos suelos se han degradado y son los más vulnerables a padecer ante una posible temporada de lluvias.
  • El Director General del IGAC, Juan Antonio Nieto Escalante, hizo un llamado para que estas zonas sigan “bajo el radar” de todas las autoridades. “Se debe evitar a como dé lugar la presencia de ganado, ya que arrasaría con la poca vegetación y hasta con las raíces que sobrevivieron al fuego”.

IGAC, febrero 21/2016.– 2016 va a ser recordado en Colombia como uno de los años más “calientes” en su historia. Debido a la fuerte ola de calor generada por el Fenómeno del Niño, los incendios forestales se convirtieron en el “pan diario” en casi todos los departamentos del país.

Las últimas cifras del Ministerio de Ambiente Vivienda y Desarrollo indican que en lo corrido de este año, más de 12 mil hectáreas de bosques y vegetación han sido consumidas por el fuego.

Entre tanto, según el Departamento Nacional de Planeación, en todo 2015, aproximadamente 120 mil hectáreas padecieron los estragos de 4.617 incendios, de las cuales 23.000 fueron bosques.

Los departamentos con mayor cantidad de hectáreas afectadas por el fuego han sido Casanare, Cundinamarca, Tolima, Arauca y Antioquia. Ni la fría y lluviosa Bogotá se salvó de la ola de calor, registrando una temperatura record de más de 26 grados centígrados y con una parte de los Cerros Orientales convertida en una humareda.

Por su parte, Magdalena, Boyacá, Cundinamarca, Casanare y Huila fueron los más afectados por incendios en sus zonas boscosas.

A la fecha, 18 departamentos del país aún están catalogados por el IDEAM bajo la etiqueta de alerta roja, debido a la alta amenaza de ocurrencia de incendios.

Ante este panorama, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi advirtió que las zonas afectadas por los incendios forestales deben ser tratadas como si estuvieran en la unidad de ciudades intensivos, ya que no cuentan con la capacidad para afrontar otro fenómeno climático, como la temporada de lluvias de la cual ya se rumoran estragos posiblemente en el segundo semestre del año.

Según el Director General del IGAC, Juan Antonio Nieto Escalante, la gran diferencia entre unos suelos degradados (como los afectados por los incendios) y unos suelos sanos, es su capacidad de resiliencia frente a las condiciones adversas.

“Un suelo sano conserva la humedad en un lapso de tiempo más largo y cuenta con características para que las raíces puedan penetrar más profundamente en busca de agua y nutrientes. Entre tanto, un suelo degradado, como el de los departamentos afectados por los incendios forestales, se seca rápidamente, lo que genera que las raíces penetren únicamente una capa muy superior del suelo, razón por la cual el material vegetal se marchita por la carencia de líquido y alimento”.

Nieto Escalante manifestó que ante la posible llegada de las lluvias en el segundo semestre de este año, las catástrofes en los suelos ya calcinados serán mucho más catastróficas, con procesos de erosión, derrumbe y sedimentación de los cauces de los ríos.

“Al llegar la lluvia, la mayoría de la cobertura vegetal de estos suelos degradados habrá desaparecido casi por completo, razón por la cual la poca capa arable del suelo será arrastrada por la escorrentía, lo que podría generar serios derrumbes y movimientos en masa en los municipios más afectados por los incendios. Esto no ocurre con los suelos sanos, ya que la cobertura vegetal se encarga de proteger el suelo, el cual cuenta con la capacidad de absorber una mayor cantidad de agua, evitando así la escorrentía”.

Aunque aún no es un hecho que se manifiesten fuertes lluvias por el Fenómeno de la Niña y aún el fuego está presente en varios sectores del país, varias entidades ya han prendido alarmas por el tema.

Hace pocos días, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (Noaa), dijo que la probabilidad de que el Fenómeno de la Niña aparezca en los países suramericanos con costas en el Pacífico a finales de 2016, es del 40 por ciento.

Por su parte, el IDEAM informó que existe un 44 por ciento de probabilidad de que ocurra el Fenómeno de la Niña en los primeros meses de 2016.

Ojo con la ganadería

Para nadie es un secreto que el principal enemigo de los suelos es la sobrecarga del ganado. Su contante pisoteo y la pérdida de cobertura vegetal por parte de las cabezas vacunas hacen que los suelos se compacten, y que se conviertan en el mediano plazo en terrenos erosionados y poco fértiles.

Los suelos afectados con la sequía son mucho más vulnerables a desaparecer si se les introducen actividades ganaderas, razón por la cual Nieto Escalante lanzó un llamado a las autoridades para que eviten a como dé lugar la actividad ganadera en estas zonas.

“Si se impulsa el suministro de alimentos para el ganado en las zonas más afectadas por el Fenómeno del Niño, los animales se quedarán en las parcelas y eliminarían por completo toda la cobertura vegetal, inclusive arrasarían con las raíces. Con las afectaciones del ganado, estos suelos quedarían totalmente al descubierto y expuestos tanto al sol como a la lluvia, lo que destruiría totalmente su capa arable”, dijo el Director del IGAC.

Durante la sequía, algunos campesinos optan por vender su ganado, ya que no tienen como alimentarlo. “En ese sentido puede ser hasta benéfico para los suelos, porque se evita el sobrepastoreo y se dejan descansar las tierras. El suministro de abonos químicos tampoco sería muy viable, ya que en época seca éstos no pueden ser asimilados por las plantas”, recalcó Nieto Escalante.

Cobertura vegetal mitiga los estragos

Para el IGAC, la cobertura vegetal y un alto porcentaje de materia orgánica son la clave para mitigar que tanto la sequía como las lluvias causen más estragos a los suelos del país.

Cinco prácticas aconseja el Instituto para poder mantener la cobertura vegetal, encargada de disminuir los rayos ultra violeta y evitar la evaporación del agua y degradación de la materia orgánica; e incrementar el porcentaje de la materia orgánica (la cual aumenta la microporosidad, la resistencia del suelo ante las altas temperaturas, la captura de carbono y la fertilidad, y mantiene la humedad del suelo).

  1. Realizar un mantenimiento de las especies arbóreas combinadas con pastos o con cultivos, como hortalizas.
  2. Siembra directa, que evita la destrucción de la capa vegetal por efecto del laboreo del suelo; con esto se aumenta la cantidad de materia orgánica y se mantiene la cobertura vegetal.
  3. Evitar la deforestación, las quemas, el uso de herbicidas y el laboreo excesivo.
  4. Hacer uso de una fertilización orgánica, aportes de compost, gallinaza, porquinaza y cultivo de abonos verdes.
  5. Disminuir el aporte de abonos químicos que generan gases de efecto invernadero, cuyo poder de calentamiento es 300 veces superior al del CO2.

Altera roja y suelos afectados por ganado y cultivos, en la mira

Los departamentos declarados bajo alerta roja por posibles incendios y aquellos que cuentan con los suelos más afectados por la sobreutilización (exceso de ganado y agricultura), deben estar bajo la lupa de todos los colombianos.

Así lo manifestó el Director del IGAC, ya que “estos terrenos son los que más han sufrido por el Fenómeno del Niño y los más vulnerables a no poder afrontar la posible temporada de lluvias”.

Los 18 departamentos bajo alerta roja del IDEAM por posibles incendios son Antioquia, Arauca, Bolívar, Boyacá, Casanare, Cauca, Cesar, Córdoba, Cundinamarca, Huila, Magdalena, Meta, Nariño, Norte de Santander, Sucre, Tolima, Valle del Cauca y Vichada.

Entre tanto, cifras del IGAC establecen que el 15,6 por ciento del país cuenta con suelos sobreutilizados por el exceso y la sobrecarga de las actividades agrícolas y ganaderas; este porcentaje abarca aproximadamente 17,8 millones de hectáreas.

Los departamentos con suelos más afectados por la actividad agropecuaria son Caldas (63%), Risaralda (47%), Tolima (45%), Boyacá (43%), Santander (43%), Sucre (42%), Huila (39%), Antioquia (35%), Norte de Santander (35%), Bolívar (33%), Cundinamarca (33%) y Cesar (33%).

Bajo alerta naranja, es decir con amenaza moderada de incendios, están sitios del Casanare, Meta, Bolívar, Cesar, Magdalena, Antioquia, Boyacá, Caldas, Cundinamarca, Huila, Nariño, Norte de Santander, Risaralda, Santander y Tolima.

Recuadro 1: Ranking departamentos más sobreutilizados (más susceptibles a los fenómenos climáticos)

POSICIÓN % SUELOS SOBREUTILIZADOS HECTÁREAS SOBREUTILIZADAS
1.     CALDAS 55% 407.000
2.     RISARALDA 47% 166.000
3.     TOLIMA 45% 1.060.000
4.     SANTANDER 43% 1.300.000
5.     BOYACÁ 43% 990.000
6.     SUCRE 42% 446.000
7.     HUILA 39% 702.000
8.     ANTIOQUIA 35% 2.200.000
9.     NORTE DE SANTANDER 35% 761.000
10.   BOLÍVAR 33% 887.000
11.   CUNDINAMARCA 33% 804.000
12.  CESAR 33% 746.000
13.  VALLE DEL CAUCA 30% 627.000
14.  CÓRDOBA 28% 701.000
15.   CAUCA 25% 782.000
16.  QUINDÍO 25% 48.000
17.   MAGDALENA 24% 559.000
18.  ATLÁNTICO 24% 79.000
19.  NARIÑO 19% 587.000
20.   CAQUETÁ 13% 1.100.000
21.  LA GUAJIRA 13% 261.000
22.  CASANARE 12% 521.000
23.  PUTUMAYO 12% 317.000
24.  META 9% 786.00
25.  CHOCÓ 8% 372.000
26.  ARAUCA 8% 192.000

Recuadro 2: lugares más afectados bajo alerta roja por departamentos

 

Departamento Municipios
ANTIOQUIA Abriaquí, Amalfi, Apartadó, Arboletes, Cáceres, Cañasgordas, Carepa, Caucasia, Chigorodó, El Bagre, Frontino, Mutatá, Necoclí, Nechí, San Juan de Urabá, San Pedro, Turbo y Zaragoza.
ARAUCA Arauca, Arauquita, Cravo Norte, Fortul, Puerto Rondón y Tame.
BOLÍVAR Cartagena, Achí, Arenal, Arjona, Arroyohondo, Barranco de Loba, Calamar, Cantagallo, Córdoba, Clemencia, El Carmen de Bolívar, El Guamo, El Peñón, Hatillo de Loba, Magangué, Mahates, Margarita, María la Baja, Montecristo, Mompós, Pinillos, Rioviejo, San Cristóbal, San Estanislao, San Fernando, San Jacinto, San Jacinto del Cauca, San Juan Nepomuceno, San Martín de Loba, San Pablo, Santa Catalina, Santa Rosa, Santa Rosa del Sur, Simití, Soplaviento, Talaigua Nuevo, Tiquisio (Puerto Rico), Turbaco, Turbana, Villanueva y Zambrano.
BOYACÁ Chinavita, Cómbita, Cucaita, Cuítiva, Duitama, Firavitoba, Floresta, Iza, Monguí, Nobsa, Oicatá, Paya, Pesca, Pisva, Ráquira, Sáchica, Samacá, Santa Rosa de Viterbo, Siachoque, Sogamoso, Sora, Sotaquirá, Susacón, Tibasosa, Tinjacá, Toca, Tota, Turmequé, Tuta, Úmbita, Ventaquemada, Viracachá y Zetaquirá.
CASANARE Yopal, Aguazul, Hato Corozal, Maní, Nunchía, Orocué, Paz de Ariporo, Pore, Sácama, San Luis de Palenque, Támara, Tauramena, Trinidad y Villanueva.
CAUCA Popayán, Bolívar, Buenos Aires, Cajibío, Caldono, Caloto, El Tambo, Guachene, Jambaló, La Sierra, Miranda, Morales, Padilla, Páez (Belalcázar), Piendamó, Puerto Tejada, Puracé (Coconuco), Rosas, San Sebastián, Silvia, Sotará (Paispamba), Suárez, Timbío, Timbiquí, Toribío y Totoró.
CESAR Valledupar, Aguachica, Agustín Codazzi, Astrea, Becerrill, Bosconia, Chimichagua, Chiriguaná, Curumaní, El Copey, El Paso, La Jagua de Ibirico, Manaure Balcón del Cesar, Pailitas, Pueblo Bello, La Paz, San Alberto, San Diego y San Martín.
CÓRDOBA Montería, Ayapel, Buenavista, Canalete, Cereté, Chima, Chinú, Ciénaga de Oro, Cotorra, La Apartada, Lorica, Los Córdobas, Momil, Montelíbano, Moñitos, Planeta Rica, Pueblo Nuevo, Puerto Escondido, Puerto Libertador, Purísima, Sahagún, San Andrés de Sotavento, San Antero, San Bernardo del Viento, San Carlos, San Pelayo, Tierralta y Valencia.
CUNDINAMARCA Anolaima, Beltrán, Cabrera, Cachipay, Cáqueza, Chipaque, Choachí, Cota, Cucunubá, Fómeque, Fusagasugá, Gachancipá, Guasca, La Mesa, Lenguazaque, Machetá, Medina, Nemocón, Paratebueno, Pasca, San Bernardo, Sesquilé, Soacha, Sopó, Tena, Tenjo, Tibirita, Ubaque, Une, Villapinzón y Zipacón.
HUILA Neiva, Agrado, Aipe, Altamira, Baraya, Colombia, Gigante, Guadalupe, La Plata, Paicol, Palermo, Pital, Suaza, Tarqui, Tesalia, Tello y Timaná.
MAGDALENA Santa Marta, Algarrobo, Aracataca, Ariguaní (El Difícil), Cerro de San Antonio, Chivolo, Ciénaga, Concordia, El Banco, El Piñón, El Retén, Fundación, Guamal, Nueva Granada, Pedraza, Pijiño del Carmen, Pivijay, Plato, Puebloviejo, Remolino, Sabanas de San Ángel, Salamina, San Sebastián de Buenavista, San Zenó, Santa Ana, Santa Bárbara de Pinto, Sitionuevo, Tenerife y Zapayán.
META Villavicencio, Acacías, Cubarral, Mapiripán, Puerto Gaitán, Puerto López, San Carlos de Guaroa y San Martín.
NARIÑO Pasto, Albán (San José), Ancuya, Arboleda (Berruecos), Belén, Buesaco, Colón (Génova), Cumbitara, Chachaguí, El Peñol, El Tablón, La Cruz, La Llanada, La Unión, Los Andes (Sotomayor), Nariño, Samaniego, Sandoná, San Bernardo, San Lorenzo, San Pablo, San pedroPde Cartago (Cartago), Santa Cruz (Guachavés), Taminango, Tangua y Túquerres.
NORTE DE SANTANDER Ábrego, Arboledas, Chinácota, Cucutilla, El Carmen, Herrán, La Esperanza, Pamplona, Pamplonita y Ragonvalia.
SUCRE Sincelejo, Buenavista, Caimito, Colosó, Corozal, Coveñas, Chalán, El Roble, Galeras, Guaranda, La Unión, Los Palmitos, Majagual, Morroa, Ovejas, Palmito, Sampués, San Benito Abad, San Juan de Betulia (Betulia), San Marcos, San Onofre, San Pedro, Sincé, Sucre, Tolú y Toluviejo.
TOLIMA Ibagué, Alpujarra, Alvarado, Ambalema, Ataco, Carmen de Apicalá, Coello, Coyaima, Dolores, Espinal, Guamo, Natagaima, Ortega, Piedras, Purificación, Rovira, Saldaña, San Luis y Valle de San Juan.
VALLE DEL CAUCA Cali, Alcalá, Bolívar, Buga, Candelaria, Dagua, El Cerrito, Florida, Ginebra, Guacarí, Jamundí, La Cumbre, Pradera, Restrepo, Tuluá, Vijes, Yotoco y Yumbo.
VICHADA Cumaribo y Santa Rosalía.