Suelos de la cuenca del Lago de Tota estarán “bajo observación” por casi un mes

Tota

Entre el 1 y el 23 de marzo, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) realizará muestreos de suelos en los cuatros municipios que conforman la cuenca, datos que permitirán realizar un ordenamiento productivo más efectivo en la región.

Para nadie es un secreto que los suelos de la cuenca hidrográfica del Lago de Tota, conformada por 22.561 hectáreas de los municipios de Aquitania, Sogamoso, Tota y Cuítiva, son unos de los más productivos y con capacidad agrícola en Colombia.

Por algo, esta región del departamento de Boyacá es la causante de generar el 80 por ciento de toda la producción de cebolla en el país, un plus que le representa significantes ingresos económicos al territorio.

Sin embargo, nunca se ha hecho un estudio o investigación rigurosa que evidencie para qué otros cultivos o desarrollos, además de la cebolla, sirven sus suelos y tierras.

Ante esto, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi decidió realizar el primer estudio semidetallado de suelos a escala 1:25.000 en las más de 22 mil hectáreas de la cuenca, un insumo que les servirá a las autoridades departamentales y municipales para hacer un ordenamiento productivo mucho más eficiente.

Entre el 1 y el 23 de marzo, expertos del IGAC se adentrarán en esta cebollera región para analizar los suelos, tiempo en el cual se adelantarán más de 700 observaciones en los cuatro municipios de la cuenca.

Dichas observaciones estarán distribuidas en 13.980 hectáreas de Aquitania, 4.640 de Tota, 2.061 de Cuítiva y 1.878 de Sogamoso.

“Actualmente, las autoridades de estos cuatro municipios carecen de insumos técnicos a un nivel detallado sobre el verdadero potencial y vocación agrícola o pecuaria. Con este estudio, el IGAC da el primer paso para el ordenamiento productivo de la cuenca, una hoja de ruta para ampliar el abanico agrícola de una manera sostenible”, dijo Juan Antonio Nieto Escalante, Director General del IGAC.

Nieto Escalante informó que la entidad espera culminar el estudio a mediados de este año, fecha en la que se le será entregado a las autoridades nacionales, municipales, departamentales y ambientales.

“Con esta información se podrá definir qué otra clase de cultivos tiene cabida en estos suelos boyacenses, con lo que se incentivaría el desarrollo de la región pero de una manera sostenible para los recursos naturales. Los estudios del IGAC son multipropósitos, ya que pueden ser utilizados para proyectos productivos, ambientales, de gestión de riesgo y restitución de tierras, y son una de las principales herramientas en la gran transformación que vivirá el campo colombiano en el posconflicto”, puntualizó.