“Tenemos un compromiso enorme con el desarrollo y la paz del Catatumbo colombiano”: Juan Antonio Nieto Escalante

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  • Así lo aseguró el Director General del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) en el municipio de Tibú, en donde presentó los avances del proyecto “Catatumbo: región de oportunidades y desarrollo territorial”.
  • “Hacemos los estudios y datos que le van a permitir al Catatumbo convertirse en una zona ordenada en lo productivo y lo ambiental. Con estos insumos los alcaldes dejarán de improvisar, ya que tendrán en sus manos documentos serios, oficiales e institucionales que les permitirán planificar el desarrollo de su región”.

Más de 60 personas, entre gremios, campesinos, académicos y servidores públicos, se dieron cita en el centro de convivencia de la Alcaldía de Tibú para conocer los detalles de un ambicioso proyecto que tiene como fin suministrar los primeros insumos técnicos para la transformación de la zona del Catatumbo.

Se trata de “Catatumbo: región de oportunidades y desarrollo territorial”, una alianza suscrita en 2016 entre el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, Asomunicipios y la Universidad Francisco de Paula Santander (Ocaña), que contempla un estudio de suelos en las zonas más productivas de la región, el apoyo a los planes de ordenamiento territorial y la implementación de un Sistema de Información Geográfica (SIG).

Juan Antonio Nieto Escalante, Director General del IGAC, fue el encargado de liderar la primera socialización de este proyecto, la cual contó con el apoyo del Alcalde de Tibú, Jesús Alberto Escalante Ascencio, y el padre de la Diócesis del municipio, Víctor Hugo Rico.

Según Nieto Escalante, el estudio de suelos se centra en aproximadamente 135 mil hectáreas, de las cuales 100 mil ya fueron analizadas por expertos del IGAC, mientras que el SIG ya se encuentra en etapa de prueba.

“Para el apoyo al ordenamiento territorial de la región hemos hecho varias jornadas de socialización con varias entidades y municipios. En el mes de agosto nos reuniremos con los concejales de Tibú, gremios y campesinos, para que conozcan los aportes que puede hacer el IGAC y para aclarar sus dudas en la puesta en marcha del Plan Básico de Ordenamiento Territorial”, apuntó el funcionario.

El Director del IGAC enfatizó que la entidad tiene un compromiso enorme con el desarrollo productivo y la paz del Catatumbo, una zona que a pesar de ser una de las más afectadas por los flagelos de la violencia y el narcotráfico, sigue en pie y con ganas de prosperar.

“El Catatumbo ha sido una zona sumergida en la violencia y con situaciones críticas. En Tibú pareciera que hubieran pasado los siete jinetes del Apocalipsis a hacer estragos. A pesar de esto, es una región que tiene una fuerza enorme, con gente que se ha mantenido firme y que ha luchado para salir de la estigmatización”.

Para Nieto Escalante, el país ha salido adelante por su gente, “y gente como la tibuyana, como la de la región del Catatumbo, que pese a todos los avatares que se ha tenido, a la pobreza y a la violencia, se ha mantenido en pie”.

En diciembre de este año, el IGAC espera entregarle a los municipios del Catatumbo los resultados del estudio de suelos en las zonas productivas.

“El ordenamiento productivo y ambiental de la zona se realizará sobre la base de estos estudios de suelos del IGAC”, anotó el funcionario.

Tibú, en los ojos del IGAC

En la década de los 80, el actual Director del IGAC fue Alcalde de Tibú, un cargo que desempeñó a los 26 años y que le permitió conocer minuciosamente la zona, con sus potencialidades y problemas de orden social.

“Es una región que llevo en el corazón, que me une afectivamente y que quiero que crezca. Los opositores del Proceso de Paz jamás han venido a regiones como esta. Nunca han caminado el Catatumbo. Los que hemos vivido acá sabemos lo que es la guerra, por eso hay que empujar de cualquier forma para que el desarrollo llegue y la paz se pueda consolidar”, anotó.

El estudio de suelos, las acciones de ordenamiento y el SIG, para los cuales el IGAC ha invertido cerca de $1,2 mil millones, serán el primer grano de arena de la entidad para la transformación del Catatumbo.

“Nosotros no construimos puentes o carreteras. Hacemos los estudios y datos que le van a permitir al Catatumbo, y toda a Colombia, convertirse en un país serio; insumos claves para que los alcaldes no tengan que improvisar, ya que tendrán en sus manos documentos serios, oficiales e  institucionales, que les permitirán planificar el desarrollo de su región”.

Cuando le hablan del Catatumbo, la primera palabra que se le viene a la mente a Nieto Escalante es Tibú, y más desde el tema productivo, ya que es el municipio con mayor cantidad de área apta para el desarrollo agrícola en Norte de Santander, que suma cerca de 90 mil hectáreas.

“No existe otro municipio en el departamento con tal área. Y ni hablar de su potencial ambiental. Solo basta con mirar sus alrededores y ver la enorme riqueza que tiene”.

Nieto Escalante anunció que en los próximos meses, expertos del IGAC visitarán las zonas del corregimiento de La Gabarra, donde no habían podido entrar.

“Con el apoyo del Alcalde y del padre de la Diócesis, estudiaremos detalladamente los suelos de este sitio, el más azotado por la violencia de los grupos al margen de la ley en el Catatumbo. No vamos a realizar temas catastrales o prediales; vamos a establecer la vocación y capacidad de sus suelos, datos importantes para que pueda avanzar planificadamente”.

Autoridades comprometidas

En la presentación de avances del proyecto en el Catatumbo, el Alcalde de Tibú, Jesús Alberto Escalante, aseguró que con los insumos del IGAC, quedará claro que Tibú no es solo palma.

“Sabremos a ciencia cierta qué otros cultivos podemos implementar, algo que nos ayudará en la puesta en marcha del Plan de Ordenamiento Territorial. Le agradecemos infinitamente al Director del IGAC su presencia en esta tierra, su tierra. Sigan trabajando por el bienestar de la gente tibuyana”.

Por su parte, el padre de la Diócesis del municipio, Víctor Hugo Rico, dijo que con el trabajo del IGAC se pondrán las bases para el verdadero desarrollo, ya que se conocerán las limitaciones, fortalezas y potencialidades de las tierras.

“Cómo vamos a invertir en el desarrollo productivo si no sabemos cuál es el tipo de suelo que estamos pisando. Agradezco a Dios y a la historia tener este proceso por parte del IGAC, que lo verán los hijos de nuestros hijos en los próximos 20 años”.

El padre puntualizó que sin el conocimiento sobre las tierras más productivas, las autoridades podrían chocarse y equivocarse, y no generar un programa de desarrollo integral.

“El Catatumbo debe volver a recuperar lo que era: una base de desarrollo agroproductivo para todo Norte de Santander”.

Varios concejales de Tibú, gremios palmeros y cafeteros y representantes de las Juntas de Acción Comunal, aseguraron que trabajarán de la mano con las instituciones para que el ordenamiento sea una realidad.