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“Catatumbo ya cuenta con insumos para su transformación productiva”: Director del IGAC

27/Junio/2018
  • Se trata del estudio semidetallado de suelos en terrenos productivos y un Sistema de Información Geográfica, dos proyectos adelantados por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) que servirán como base para el ordenamiento integral de una de las regiones del país más azotadas por la violencia.
  • En su visita al departamento de Norte de Santander, Juan Antonio Nieto Escalante, Director General de la entidad, presentó los principales resultados de estas iniciativas, además de otras acciones llevadas a cabo en el Distrito de Riego del Zulia y el municipio de Los Patios.

Los cultivos ilícitos y los enfrentamientos de los grupos armados al margen de la ley han marcado la historia del Catatumbo, zona del departamento de Norte de Santander conformada por 1,1 millones de hectáreas distribuidas en 11 municipios.

La presencia de las FARC, el ELN y el EPL, y de bandas criminales como Los Rastrojos, Águilas Negras y Los Urabeños, ha convertido a esta calurosa área selvática en un territorio intocable y recóndito, donde la mayoría de sus pobladores no ha tenido más opción que unirse a la subversión o cultivar matas de coca.

Con la firma del Acuerdo de Paz entre las FARC y el Gobierno Nacional, nació una luz de esperanza para el estigmatizado Catatumbo, zona que espera dejar en el pasado las armas, la violencia y el narcotráfico para darle paso a una profunda transformación territorial que resalte los atributos productivos y a su vez proteja su importante riqueza natural.

Los dos primeros insumos para esta conversión ya están listos. Se trata del estudio semidetallado de suelos en 144.353 hectáreas con vocación productiva y un Sistema de Información Geográfica, actividades contenidasen “Catatumbo: región de oportunidades y desarrollo territorial”, proyecto que nació en 2016 entre el IGAC, la Asociación de Municipios del Catatumbo y la Universidad Francisco de Paula Santander sede Ocaña.

Los resultados de estas estrategias fundamentales para la transformación de los 11 municipios del Catatumbo fueron presentados hoy en Ocaña por el Director General del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, Juan Antonio Nieto Escalante.

“Los suelos son el principal insumo para la paz, ya que al conocer la vocación y capacidad de uso se pueden formular alternativas productivas de compensación a las víctimas del conflicto y concretar nuevas opciones de vida para sus pobladores”, aseguró el Director.

Nieto Escalante informó que el estudio semidetallado servirá para formular los instrumentos de planificación territorial; complementar el desarrollo ambiental y la gestión del riesgo; y apoyar acciones enmarcadas en la adaptación al cambio climático y la compensación a las víctimas del conflicto armado.

El estudio abarcó terrenos netamente productivos de ocho municipios (Ábrego, El Carmen, El Tarra, La Playa, Ocaña, San Calixto, Sardinata y Tibú), en donde el IGAC realizó 2.256 observaciones, 143 perfiles y 68 unidades cartográficas de suelos.

De las más de 144 mil hectáreas analizadas, 109 mil cuentan con capacidad para la producción pero de una manera sostenible con el ambiente; es decir que 76 por ciento de la zona evaluada puede implementar cultivos pero manteniendo la cobertura boscosa.

“Estos terrenos son ideales para las actividades forestales, agroforestales y los cultivos densos, semiperennes y perennes. Este es el uso que debe predominar en el Catatumbo, principalmente en municipios como Tibú, Sardinata, El Tarra y Ábrego”, dijo Germán Darío Álvarez Lucero, Subdirector de Agrología del IGAC.

Según Álvarez, en estas zonas hay que minimizar la actividad agrícola, limitar la ganadería, adecuar las barreras vivas en zonas degradadas y aplicar prácticas conservacionistas para el establecimiento de especies nativas.

22 mil hectáreas tienen luz verde para los usos agrícolas y pecuarios con algunas prácticas de manejo, las cuales abarcan 16 por ciento de la zona (Ábrego, La Playa, Ocaña, San Calixto, Sardinata y Tibú). “En este caso se recomienda evitar la tala y quema de bosques, la ganadería extensiva y las prácticas agropecuarias en áreas con remoción en masa. Buenas opciones son los sistemas agroforestales, rotación de cultivos y revegetalización natural en áreas erosionadas”.

Los suelos netamente productivos están presentes en 804 hectáreas de Ábrego y El Carmen. Entre tanto, cerca de 6 mil hectáreas, en su mayoría en El Carmen, arrojaron suelos para uso forestal de carácter protector y sin cabida para la ganadería; y 829 hectáreas terrenos solo para la conservación de los recursos naturales.

El Director del IGAC recalcó que esta hoja de ruta servirá como base para que las autoridades del Catatumbo tracen un ordenamiento territorial productivo y ambiental, uno de los propósitos del posconflicto, y para los proyectos anunciados por el nuevo Gobierno.

Iván Duque, nuevo Presidente de la República, aseguró en varios medios de comunicación que los primeros días de agosto estará en Tibú para realizar el primer consejo de seguridad del Catatumbo, en donde abordará temas como cultivos ilícitos, planes de seguridad, mejoras en la conexión vial y recuperación de la vocación agroindustrial.

Ante esto, Nieto Escalante afirmó que el reciente estudio del IGAC podría jugar un papel importante en los proyectos de Duque. “El trabajo con los agricultores y la definición de la vocación de los suelos deben basarse en la información técnica semidetallada. Le haremos llegar el estudio al nuevo Presidente para que lo conozca”.

SIG propio

El Sistema de Información Geográfica (SIG) del Catatumbo fue desarrollado como una labor de inclusión territorial en época de posconflicto, que se constituye en la primera herramienta a nivel nacional que tiene como objetivo apoyar la toma de decisiones para el desarrollo, ejecución y seguimiento a los Planes de Ordenamiento Territorial.

Este SIG contiene información geográfica básica y temática agrupada y compuesta por más de 50 capas, la cual puede ser consultada y aplicada por las diferentes autoridades para la puesta en marcha de proyectos relacionados con la gestión del riesgo, control ambiental, servicios públicos, catastro multipropósito y cambio climático.

Para esto, el sistema cuenta con un visor geográfico básico con herramientas de navegación, consulta y aplicación, además de dos módulos administradores de usuarios y servicios.

“Este SIG facilitará la toma de decisiones en materia de gestión del riesgo. A través de información confiable, soportada en reportes de aplicaciones, mecanismos de advertencia y seguimiento de las obras en el tiempo, se podrá enfrentar de forma rápida y acertada las emergencias que tengan incidencia en la infraestructura y los servicios públicos”, anotó el Director del IGAC.

“Le entregamos a la región un instrumento encaminado a la gestión del territorio, que permitirá la consolidación en el tiempo de una infraestructura de datos regional para articular los diferentes recursos de carácter geográfico, tecnológico y académico”.

Suelo, protagonista en Norte de Santander

En los últimos años, Norte de Santander ha sido protagonista en las metas del IGAC. Además de actualizaciones catastrales, estudios cartográficos y geográficos y una activa participación en los esquemas de ordenamiento territorial, la entidad le ha apostado a mejorar la información sobre los suelos del departamento.

Además del Catatumbo, la entidad logró concretar dos estudios de suelos semidetallados en el municipio de Los Patios y en el Distrito de Riego del Zulia, los cuales fueron socializados por el Director del IGAC en su reciente visita a su tierra natal.

El estudio en Los Patios, que abarcó 840 hectáreas productivas, concluyó que la producción agropecuaria debe incorporar otros factores como sistemas silvopastoriles y conservación de la vegetación nativa.

En 45 por ciento del área estudiada, el IGAC recomienda mantener las coberturas naturales, realizar siembras de especies nativas, evitar el sobrepastoreo, implementar medidas de control de las aguas de escorrentía e incorporar residuos de cosecha.

Entre tanto, los sistemas silvopastoriles tienen cabida en 35 por ciento del territorio analizado; el 20 por ciento restante es apto para la reforestación con especies nativas sin rastros de sobrepastoreo.

“La sostenibilidad del territorio depende del uso adecuado definido entre lo productivo y lo ambiental. Con este insumo técnico, las autoridades de Los Patios podrán empezar a construir un ordenamiento territorial a partir de lo que indican sus suelos”, dijo Nieto Escalante.

En el Zulia, una de las zonas más arroceras del país, el IGAC evaluó minuciosamente 45.494 hectáreas productivas ubicadas en los valles de los ríos Zulia y Pamplonita.

Aunque 43,7 por ciento de la zona estudiada tiene tierras marginales aptas para soportar los arrozales, el desmesurado consumo de agua para su riego indica que se le debe poner un freno de carácter urgente y empezar a consolidar nuevas opciones productivas.

El Subdirector de Agrología reveló que el consumo agrícola de los cultivos de arroz en el distrito de riego es de 14 metros cúbicos por segundo, el mismo caudal que tiene el río Zulia en época de verano. En invierno, el caudal del cuerpo de agua es de 28 metros cúbicos, es decir que la mitad es destinada para el riego de los arrozales.

Nieto Escalante complementó que Zulia y Pamplonita son los ríos que abastecen al acueducto de Cúcuta y su área metropolitana, y que si se sigue intensificando el arroz en la zona se desencadenaría una crisis por el desabastecimiento de agua.

“El arroz es un cultivo que necesita de mucho líquido y estar sometido a constantes inundaciones. Es hora de ampliar el panorama con otros cultivos menos impactantes”.

Los suelos de esta zona de Norte de Santander cuentan con capacidad para un sinfín de cultivos, como maíz, ahuyama, plátano, melón, sandía, tomate, papaya, toronja, yuca, mango, guanábana, piña, cacao y cítricos.

“El mensaje no es erradicar al arroz del Zulia. Lo que se debe hacer es balancearlo con las anteriores opciones productivas para evitar una crisis. Estos nuevos cultivos no necesitan de tanta cantidad de agua como los arrozales; además se pueden adaptar a este tipo de suelos y obtener buenos rendimientos económicos”, puntualizó el Director

 

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